Capítulo 8 - Vampiro Sectario
- 7 abr 2023
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Después de comer con Eru, Uroko vuelve a su casa, va ensimismada pensando en todo nunca hubiera pensado que a ella le pudiera pasar algo así.

Lo tiene clarísimo, se va directa a la cama que se muere de sueño. Total nunca hay nadie en casa.

Pero claro, los planes nunca salen como una piensa.

Y cuando Uroko llega a casa Kat la está esperando en la entrada.
- Hey, hola.
- Hola, mamá.

La mira avergonzada y con intención de irse a su cuarto, pero su madre no la deja.
- ¿Me vas a contar qué está pasando?
- Nada.
- Ya…

Kat la mira, no la ve asustada ni preocupada pero en eso son expertos y no se fía una mierda.
Uroko espera a que le deje en paz, siempre ha respetado su espacio y su intimidad, pero no parece tener esa intención.

- ¿Quién es?
- ¿Eh?
- El chico con el que has dormido.

- Eru.
- ¿Y quién es Eru?
- Un elfo.

Kat levanta una ceja, un elfo nocturno "visualero", claro que sí.
- Uroko, no me mientas.
- ¡Si no puedo!

- Pues entonces te ha mentido a ti.
- ¿Eru?
Se queda mirándola, no le ha gustado nada.

- Él no es así.
- Sabes que no quiero que vayas con vampiros, ya se que pueden parecer muy atractivos y prometer muchas cosas pero…

- Mamá que no es un vampiro.
- ¿Es Sabbat o camarilla?
- Es elfo, el-fo del bosque.
Intenta irse a su habitación por segunda vez, su madre está como una cabra.

- Uroko solo me preocupo por ti.
La coge por la espalda y la abraza.
- Ya lo sé, pero no me crees.

- Si te creo.
- Pero crees que soy tonta y no sé reconocer a un vampiro cuando mi madre es una…
- No es eso.
- Ya.

Kat mira a su niña y le hubiera dado un escalofrío si hubiera podido sentirlo. ¿Cómo le explica que puede haberle vinculado? ¿Anulado? ¿Que lo que siente no es real?
- Mamá, no es un vampiro.
- No me parece un elfo.
- ¿Y cómo te lo demuestro?
- Dejar de vivir como un vampiro estaría bien, tráele a comer.

- Si tú no comes.
Lo que le faltaba, qué incómodo.
- Pues tráele al bar.
- ¿Al bar?

- Si, es su rollo ¿No?
- Ya.
- Si me equivoco podrás ir con él donde quieras, si tengo razón se acabó.
- Se te va la olla…

Kat sigue mirándola esperando una respuesta.
- Mamá es un puto elfo del bosque, de los de las flores y los animalitos, se parece más a Flow que a un vampiro.

- Pero las pintas…
- ¿Le vas a juzgar por eso, tú? - Flipa.
Kat suspira, tiene razón, pero por nada del universo dejará que le pase nada remotamente parecido a lo que le pasó a ella.

- Los chicos no son lo que parecen Uroko. No te puedes fiar de ellos.
- Yo no soy como tú.

Kat siente las palabras como una bofetada en la cara y le basta leer lo que piensa para que le duela aún más.
- Eso no es justo.

Uroko se cruza de brazos, se acabó ha hablado demasiado.
- Basta.

- Ai Shiteru.
- Y yo. Claro que te quiero mamá.

La abraza y cualquiera diría que parecen hermanas, tener una madre adolescente eterna no es fácil.
- Confía en mi.

Kat no contesta, Uroko da por finalizada la conversación y vuelve a hacer el amago de irse a su cuarto.

- Sigues castigada.
- Lo sé.




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